Entre raíles corre mi vida en su huída hacia el infinito. El relajo del vaivén de este tren no es suficiente para calmar mi angustia por lo desconocido. Sentado en este vagón solitario con un único destino de ida derramo mis pensamientos sobre el cabezal mientras mis pupilas veloces contemplan cada uno de los árboles pasajeros. La maleta a los pies, como un perro fiel, está llena de recuerdos y accesorios de una vida hecha añicos y maltrecha. Y ahora qué. Mi destino, entre alegres silbatos, es una incognita, pero he de cambiar de rumbo. No podía seguir en esa vía inhabilitada de la vida donde no pasaba ningún tren. Año tras año de aburrida existencia viendo las mismas caras, las mismas risas y sobreviviendo entre soledades y paciencias. Apreto mi billete con fuerza. Ya no hay marcha atrás. Rompo con mi vida porque nadie me quiere a su lado, porque les aburre mi compañía, porque soy un incomprendido. El sol se esconde entre las líneas de la meseta, entre las nubes de mi nuevo destino. Nadie me espera. He de empezar de nuevo porque lo necesito. ¡Corre tren de las buenas nuevas y llévame al mejor de los lugares!. Hazme feliz. Quiero ser persona.martes, 26 de julio de 2011
TREN
Entre raíles corre mi vida en su huída hacia el infinito. El relajo del vaivén de este tren no es suficiente para calmar mi angustia por lo desconocido. Sentado en este vagón solitario con un único destino de ida derramo mis pensamientos sobre el cabezal mientras mis pupilas veloces contemplan cada uno de los árboles pasajeros. La maleta a los pies, como un perro fiel, está llena de recuerdos y accesorios de una vida hecha añicos y maltrecha. Y ahora qué. Mi destino, entre alegres silbatos, es una incognita, pero he de cambiar de rumbo. No podía seguir en esa vía inhabilitada de la vida donde no pasaba ningún tren. Año tras año de aburrida existencia viendo las mismas caras, las mismas risas y sobreviviendo entre soledades y paciencias. Apreto mi billete con fuerza. Ya no hay marcha atrás. Rompo con mi vida porque nadie me quiere a su lado, porque les aburre mi compañía, porque soy un incomprendido. El sol se esconde entre las líneas de la meseta, entre las nubes de mi nuevo destino. Nadie me espera. He de empezar de nuevo porque lo necesito. ¡Corre tren de las buenas nuevas y llévame al mejor de los lugares!. Hazme feliz. Quiero ser persona.viernes, 22 de julio de 2011
DANZA
Día a día el mundo inicia su danza alrededor del sol en armonía con la luna y los planetas. Flota en el espacio inerte al ritmo de miles de melodías que fluyen de la civilización. El mar con sus mareas danza ondulándose en las profundidades rompiendo con fuerza en la orilla incompatible de la arena. Las ciudades a vista de pájaro danzan enloquecidos minués entre contaminación y prisas. Los edificios, si pudieran tener muros transparentes, danzarían con sus habitantes como si de un hormiguero se tratara. Las personas somos los mejores danzantes: en la vida, en el trabajo, en la cama. Nuestro cuerpo está lleno de danzas gástricas y hepáticas, nuestra sangre danza al ritmo de nuestro corazón. Las células inquietas se reproducen danzando con cuidado para que no aperezca una de cancerígena. Nuestras moléculas siguen uniéndose en una danza maldita que nuestros átomos intentan formar para que podamos ser visibles. Los electrones enloquecen en núcleos imposibles de millonésimas partículas invisibles a nuestros ojos. Sin danza no somos nada, somos la nada.domingo, 17 de julio de 2011
CÁRCEL
Sentado sobre un camastro hollado por cuerpos infectos de maldad reposa mi alma mientras los retazos del alba entran entre los barrotes llenos de herrumbre de esta maldita cárcel. Mis huesos notan las manchas de humedad que entumecen el yeso de las paredes como hemorragias sin control. Cucarachas y chinches se revuelcan entre los cúmulos de podredumbre que crecen sin resuello en los rincones de la celda. Dos metros cuadrados de suciedad y malos augurios mientras resuenan los ecos de patios interiores y de galerías aledañas. Por enésima vez en cinco minutos me estiro sobre las sábanas raídas y manchadas para intentar pensar, mientras mi nariz se llena del olor a orines que despide mi ropa de preso. Hace dos meses que no veo una ducha y el lavabo que tengo a un palmo rebosa de porquería. Da igual.¿En qué pensabas cuando la mataste?. ¿Creías que por estar en un país árabe te ibas a librar de esta inmundicia?. Soy la cárcel y te voy a dejar encerrado aquí hasta que te pudras y tus propios gusanos vomiten la maldad que recorren tus venas.
Me incorporo y pienso si algún día saldré. Espero que sí, porque mi misión en el mundo es seguir matando. Noto un hormigueo en mis testículos. Es el placer de matar.
viernes, 1 de julio de 2011
ROSA
Rosas rosa para el primer amor, claveles rosa para el último estertor. Color maldito entre el macho y objeto de mofa hasta que la modernidad lo elevó a los altares en forma de fucsia o de chicle. Color preferido para las hembras de corta edad evocadoras de princesas de cuentos de hadas o de obligatoriedad conservadora de las madres diferenciadoras de sexos. Sensaciones cálidas, mezclas imposibles de amarillos y rojos que dan calidad secundaria a un tono lleno de felicidad y alegría. Pintalabios festivos, lacas de uñas veraniegas, sombras de ojos nocturnas. El rosa inunda los crepúsculos y los amaneceres contemplados con admiración y consenso. Los palacios barrocos amaron y cuidaron sus mármoles rosas y sus estancias pintadas en esa suerte de escorzos y cromatismos ácidos precursores de las tonalidades pastel del rococó. Cintas del pelo, relojes de plástico y zarcillos de sevillana. Tonos de rosas inundan nuestra piel, nuestra boca, nuestra lengua, nuestras intimidades. Somos rosa interior y exteriormente. Amemos en rosa, hombres y mujeres, hombres y hombres, mujeres y mujeres. Color de libertad, color de amor y fraternidad, color de vida.domingo, 26 de junio de 2011
LIBRO
Sentado en la cumbre de los vientos, mientras los caracolillos del aire recorren mi cara, me estiro en la hierba con mi fiel libro compañero. Estoy descansando y permitiendo que la naturaleza inunde mis sentidos viendo como las nubes atareadas desplazan sus enormes cuerpos por el cielo azul. Me incorporo y acaricio las tapas de piel de ese manuscrito que me acompaña desde la niñez. No tiene título. Es uno y todos. Aquellos compañeros de viaje y noches insomnes que me han hecho soñar y crecer sin titubeos, con la seguridad de la cultura y los conocimientos. He tenido pesadillas de hogueras inquisitoriales quemando miles de libros prohibidos por el fanatismo del hombre o cientos de termitas devorando sus hojas en bibliotecas maltrechas y abandonadas. Abramos un libro y penetremos en el mundo de nunca jamás, en los olimpos de los dioses o en las casas ajenas del costumbrismo. Viajemos en barcos piratas, aviones de guerra o carrozas decimonónicas. Besemos a la antigua, flirteemos con decoro y sintamos realismos mágicos que provocan cosquillas en nuestro corazón. Este es mi pequeño homenaje a mis libros y es que no estoy loco porque sueño gracias a ellos.jueves, 16 de junio de 2011
CALMA
Frío calmo sobre mi piel que cauteriza los misterios de una vida repleta de tientos y augurios. Penas recicladas por mi corazón y exportadas a mi mente, que dedica sus últimos momentos a perderse entre perdidas playas y majestuosas montañas. Efluvios narcóticos de reminiscencias áureas y algodones delicados en precario equilibrio por la tensión corporal. Dolor envuelto entre bambalinas de gran espectáculo de la muerte y momento de redención. Solo pienso. Mi cuerpo inerte, casi sin vida, reside en una cama a la espera de mi entrada en el reino de Hades. Hago tabla rasa del pasado y evoco gritos, golpes, cardenales y susurros. Miedo a las miradas y a las presencias, amenazas de vida que se escapan por las escaleras. No deseo ser comprendido ni quiero misericordia. La maldad se ha instalado en mi cuerpo en forma de enfermedad terminal y voy a pagar mis inmundicias. Mi tacto nota la presencia de una mano envuelta en escayola que acaricia la mía. Es ella que aún soporta las marcas de mi última hazaña salvaje, de mi gran gesta de macho cabrío. Ya me voy y solo siento calma porque nunca seré perdonado. martes, 7 de junio de 2011
VERSO
Contemplo el papel en blanco a la espera de que mi pluma esboce palabras. En mi mente se agolpan conceptos, nociones y letras que en comitiva se acercan a mis dedos para escribir un verso. Don de la palabra dado por las lenguas de fuego, guía espiritual para crear los evangelios, padres de la iglesia que tradujeron libros sagrados, serafines inoculadores de las lenguas a los profetas. Presiento que mi mente está a punto de recrear un momento íntimo, una naturaleza muerta que renace, un paisaje vivo de naturaleza dorada, un beso tenue a la luz de la luna. Un garabato en forma de letra capitular emborrona esa miniatura en forma de folio, porque lucho por ser feliz y solo surgen manchas de tristeza. Quisiera decirte tantas cosas, acompañar este verso con una rosa encendida de pasión y rocío, pero mi alma está yerma y mi corazón seco. No sé decir todo lo que te quiero y por eso sé que es mi último día contigo. Las maletas del vestíbulo prefiguran mi soledad. Quisiera hacerte un verso, pero no puedo...
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