Mi corazón está triste y compungido. Los dedos del dolor arañan mi alma rascando viejos fantasmas. Cuánto duele no decir nunca más "madre". Un vínculo invisible que nos amarra a un vientre de por vida. Un desgarro interior cuando contemplas el último suspiro. Un último perdón por tantas cosas buenas y malas que has tenido que compartir con ella en esta complicada vida. No hay tiempo para el adiós. Los años marchitan la fuerza materna, postran en sillas de ruedas ilusiones mientras la mente languidece y el cuerpo empieza a pudrirse. Luchas imperecederas contra el tiempo para salvar un día más sin que el dolor aceche sobre la medicación. Alegrías momentáneas de lucidez y conocimiento que llenan el espacio de luz. Sentado en la habitación del hospital recojo sus cosas: un peine, el talco, una rosa. Ya no hay toses, ni llantos, ni besos. Sólo yo velando una cama vacía de la que no me he separado para apuntalar los segundos. Estoy triste y solo. Ya no podré estar más con ella. La ley de vida se ha impuesto de nuevo con su lazo negro. Me levanto y abandono la estancia. Cierro la puerta. Cierro un capítulo de mi vida y empiezo la de mi horfandad. Adiós mamá.sábado, 23 de abril de 2011
MADRE
Mi corazón está triste y compungido. Los dedos del dolor arañan mi alma rascando viejos fantasmas. Cuánto duele no decir nunca más "madre". Un vínculo invisible que nos amarra a un vientre de por vida. Un desgarro interior cuando contemplas el último suspiro. Un último perdón por tantas cosas buenas y malas que has tenido que compartir con ella en esta complicada vida. No hay tiempo para el adiós. Los años marchitan la fuerza materna, postran en sillas de ruedas ilusiones mientras la mente languidece y el cuerpo empieza a pudrirse. Luchas imperecederas contra el tiempo para salvar un día más sin que el dolor aceche sobre la medicación. Alegrías momentáneas de lucidez y conocimiento que llenan el espacio de luz. Sentado en la habitación del hospital recojo sus cosas: un peine, el talco, una rosa. Ya no hay toses, ni llantos, ni besos. Sólo yo velando una cama vacía de la que no me he separado para apuntalar los segundos. Estoy triste y solo. Ya no podré estar más con ella. La ley de vida se ha impuesto de nuevo con su lazo negro. Me levanto y abandono la estancia. Cierro la puerta. Cierro un capítulo de mi vida y empiezo la de mi horfandad. Adiós mamá.miércoles, 20 de abril de 2011
NARANJA
Naranjas de la China, naranja naranjera, naranja veraniega. El frescor del zumo y de las vitaminas llenan mi cuerpo y mi espíritu veraniego. Se acercan los días de asueto y de colorido, atardeceres anaranjados, mangos y melocotones, alegría vacacional entre toallas y aftersun. Pareos volátiles, sensaciones solares, reflejos de barcos ociosos y paellas al lado del mar. Gambas, langostas, mariscos infinitos que decoran las mesas de los chiringuitos. La felicidad es naranja, un color de vida y yo quiero verlo todo con un velo de esa tonalidad. No quiero caer en el anodino amarillo ni el violento rojo, me quedo en un mundo propio, marciano, hecho a mi medida. Desde la terraza del balcón me ilusiono con un nuevo día, sé que no tengo que hacer nada y nada me preocupa. Tostadas, mantequilla, mermelada y naranjas. Muchas naranjas, necesito energía para esta mañana ser más persona, para perdonar mis pecados, para hacer feliz a quien me quiere. No quiero naranjas sanguinas, quiero vivir. Felicidad.domingo, 17 de abril de 2011
INFIERNO
Noto el fuego de tu mano en mi cara. Siento el odio de tus ojos en mi cuerpo. Tu barbilla tiembla en un rictus de plañidera. Veo caer tus lágrimas rotas por tus mejillas. Giras tu cara para no mirarme mientras te abrazas a ti misma en busca de algo de calor. De pie, impasible, contemplo como te derrumbas sobre el sofá, como te sumerges en un llanto profundo y desgarrador. Solo se oye el sonido de un reloj lejano. Segundo a segundo se abre un abismo entre los dos. Sabes que fue corto pero hermoso. La sinceridad de mis palabras no han conmovido tu perdón. Me querías para ti pero yo no soy de nadie. Creías que te acompañaría siempre pero ya me he apeado en la primera estación. Una estación nueva, fresca, joven, de mirada perdida. Quiero ser maestro y tú no me dejaste. Todo lo sabías, todo lo querías, todo lo controlabas. Te contemplo un minuto más y veo tu falso maquillaje enfangando tu rostro. Eres una patética muestra de ti misma. Cojo mi chaqueta antes de que el infierno entre de nuevo por la puerta. La abro, respiro y vuelvo a ser yo.sábado, 9 de abril de 2011
VELOCIDAD
Suena el despertador de forma desaforada. Me incorporo de un salto y noto mi corazón latir desbocado. Intento ponerme las zapatillas y mis pies inquietos no aciertan a calzarse. Una vez erguido y en breves segundos me veo vestido cerrando la puerta de la calle. Ahora me encuentro en la acera parando un taxi que en una micra me ha llevado a la otra punta de la ciudad, pero no sé donde voy. Sigo corriendo sobre mi reloj personal y cuando paro un momento y contemplo el sol veo perfectamente como se mueve en su órbita. Como algo que degluto sin masticar y me veo corriendo sin querer por un parque. Empieza a anochecer y me encuentro de nuevo en el portal de mi casa. Cierro los ojos y al abrirlos estoy ante el espejo lavándome los dientes. Bostezo y noto la ropa de la cama sobre mi cuerpo. Suena el despertador...parece que con normalidad. Miro a mi alrededor y todo vuelve a ser como antes. Hago memoria del sábado noche, quizás fue esa pastilla azul que alguien me dio. Necesito control.martes, 5 de abril de 2011
PRIMAVERA
Sin darme cuenta el jardín ha cambiado. El invierno ha encerrado mi espíritu al lado de la chimenea y al liberarse pasea entre los brotes y las primeras flores de la primavera. La humedad que acechaba mis huesos se ha convertido en frescor matinal y paseo grácilmente entre ramas y helechos surgidos de la nada. El cielo sonríe con su azul definitivo e inmaculado, con el simpático decorado de unas pequeñas nubes que dan profundidad al espacio. Voy a beberme las calles, sí, voy a pasear con telas ligeras las tristezas del alma, sí, voy a conseguir vivir cada día en un nuevo mundo amable. El bosque es una alternativa a seguir entre sonidos de la naturaleza, acariciar las raíces, el crecimiento de las flores, la belleza de la escarcha. Me vestiré de verde hoja, de coloridas flores decoraré mi pelo, morderé un poco de heno mientras me revuelco entre campos de amapolas. Despierto entre brumas. Llueve en el exterior. El cielo gris acecha un día más. ¿No ha llegado aún la primavera?. Ya son tres meses viendo como cae el gota a gota...jueves, 24 de marzo de 2011
AZUL
El azul del cielo y el mar se mezclan en un tono imposible de diferenciar esta mañana de mi vida. Salgo al balcón y el fragor del océano llena mis pulmones mientras mis ojos azules lloran desconsolados la necesidad de un tacto perdido. Triste azul y doloroso añil de llantos familiares, azules oscuros de trajes chaqueta, azul lavabo de escondites íntimos. Los días son largos sin ti, necesito saber que ocurrió y nadie puede explicármelo. Eras feliz, compartíamos los latidos de nuestro corazón y esa sonrisa tan nuestra. ¿Por qué lo hiciste?. No fuiste capaz de decirme un adiós en una nota. ¿Tanto daño querías hacerme?. Mi culpa inunda cada minuto en un sinfín de castigos y mutilaciones que laceran mis pensamientos. No quería coger el teléfono cuando sonó. Me despertó su timbre y tuve miedo. ¿Crees que te puedo perdonar?. Aprovechaste un viaje de empresa para decidir acabar contigo misma. ¿Sabes lo que es reconocer un cuerpo que se ha lanzado al vacío?. Por eso me estoy llenando de azul porque su frialdad me hará ver la vida de otra manera. Me voy a la ducha y voy a pasar un día más en pie. Seguiré luchando con mis fantasmas. Todo es por ahora, azul oscuro casi negro.sábado, 19 de marzo de 2011
FIESTA
Entre la humanidad de este espacio cerrado esparzo mis mejores movimientos en busca del rito del apareamiento. Geles, cremas y perfumes se funden en un elixir superficial que envuelve la atmósfera entre hielos secos, rayos y brillos de espejo. Relucen los mejores atavíos y los afeites más ostentosos de los entregados a los ritmos vacilantes de las tendencias comerciales. Como un halcón oteo una nueva víctima, a poder ser, rubia, estilizada, minimalista. Cogida a una copa, una bella náyade hace oscilar su cuerpo alrededor de un pequeño vestido rojo a conjunto con sus carnosos labios de carmín enfurecido. En trance místico y cercana al extasis teresiano, abre sus enormes ojos y me mira, rapaz y entregada, mientras se mesa automáticamente su hermosa melena. Entre murmullos y roces me acerco, rígido y sonriente, para atacar a mi presa. Sin contemplaciones, la tomo del brazo, la miro fijamente y sin mediar palabra, la beso, empujando mi lengua hacia la seda de su boca. Noto como sus piernas se aflojan y mi pene hormiguea inquieto. Seguro que ella está húmeda. Nos separamos y nos miramos. Momento para el coche, la cama y el sexo... Ella es mi novia de hace cinco años y estos son nuestros juegos. ¿Te apuntas a mi fiesta?.
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